24 de marzo de 2014

Mariana estaba descansando sobre una reposera desvencijada de lona, a la sombra de los plátanos.

- Seguro que te despertó el canto del gallo - le dijo a Mónica, al ver que estaba acercándose.

Yo no tengo horarios. No lo soportaría. Quiero sentirme viva. Comer cuando tengo apetito, dormir cuando tengo sueño, cantar cuando estoy contenta y llorar cuando me siento triste - le respondió Mónica -. Es bueno no traicionar tu condición humana. 






Fragmento de  "Cruzar la noche"

No hay comentarios:

Publicar un comentario